“Cierras la puerta de la consulta y puede pasar cualquier cosa”

El Colegio Oficial de Médicos de Madrid ha denunciado en lo que llevamos de año  69 agresiones a médicos en la Comunidad. El 65% de ellas en atención primaria, un 20 % hospitalaria y entorno al 8% en la privada. Agresiones que llegan a ser graves teniendo en cuenta que los tribunales han sentenciado penas de cárcel para los agresores en 48 ocasiones.

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La carencia de medios llega a un mismo vigilante de seguridad  preste servicio en dos centros distintos a la vez según denuncian desde el Colegio.

“Estamos solos. No tenemos personal de seguridad que nos pueda ayudar por las noches que es cuando suele haber más incidentes. Somos un médico y una enfermera siempre alerta y dispuestos a cualquier cosa”. Icíar Valero,  es médico del Servicio de Atención Rural (SAR) en Arganda del Rey, uno de los otros 40 centros que hay en la Comunidad de Madrid.

AUDIO 1 

José Ángel Romero, enfermero del SAR de Villarejo de Salvanés y también portavoz de la Plataforma SAR Madrid denuncia que en más de una ocasión han pedido por escrito  vigilancia durante las fiestas locales y “se nos ha denegado”,

Los SAR que en la Comunidad de Madrid cuentan con una plantilla de 198 médicos y 160 enfermeros se crearon en 2005 para prestar atención sanitaria urgente en los municipios que carecen de centros de atención primaria fuera de los horarios habituales. Desde entonces se suceden las denuncias de estos profesionales por falta de seguridad

Medidas de seguridad insuficientes

“El principal problema de seguridad es el acceso al SAR. Se nos ha instalado el videoportero pero abres sin saber lo que te vas a encontrar”, reconoce Natividad Gil, médico del SAR de Paracuellos del Jarama. Porque permitir el acceso a un potencial paciente no es una opción. “Tienes obligación de abrir la puerta sea quien sea que esté detrás de ella, y nadie en su sano juicio va a llamar a una puerta con un cartel que diga soy un agresor y vengo a violentarte”, añade Romero.

Desde la Consejería de Sanidad se reconoce el problema y aseguran que están trabajando en un proyecto piloto de localización GPS  de los facultativos que tienen que realizar visitas a domicilio. A eso añaden, la instalación de videoporteros y el refuerzo de las puertas de entrada a los centros.

Eso provoca situaciones tensas que incluso han acabado en agresiones a los sanitarios, como ocurrió recientemente en las fiestas de la localidad alcarreña de El Casar por parte de unos jóvenes madrileños.

Gracia Paz Martínez, enfermera en el SAR Villa del Prado, cuenta una de esas experiencias: “He tenido que dejar mi consulta para estar al lado del médico porque tenía un paciente conflictivo y en ese momento necesitaba de mi presencia al lado”.

Otra de las herramientas de que disponen los empleados es el botón del pánico. Está a disposición de todos los médicos de atención primaria y, en caso de que se presente una situación de posible riesgo para la integridad del médico o enfermero, este puede pulsarlo y llega una alerta al resto de ordenadores de los compañeros. En el turno del SAR, con un máximo de cuatro sanitarios para todo el centro, este aparato apenas es efectivo.

“Hay compañeros que han hecho escritos mediante el Colegio de Médicos de Madrid solicitando botones del pánico portátiles y conectados con la policía, porque si no, no van a seguir sirviendo de nada”, concluye Romero.

VIGILANTES DE SEGURIDAD COMPARTIDOS

El  Colegio Oficial de Médicos de Madrid pide a la Consejería de Sanidad que ponga en marcha un plan global  para acabar con la situación de “indefensión” con la que trabajan muchos médicos, sobre todo en la atención primaria.

Y un ejemplo claro de ello es, según Asunción Rosado, vicesecretaria del Colegio de Médicos  que “varios centros tienen que compartir a un mismo vigilantes de seguridad”.  A eso añade que en muchos casos el botón del pánico no funciona y “una vez que se cierra la puerta de tu consulta puede pasar cualquier cosa”. 

AUDIO 2

Cadena Ser

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A los profesionales de la sanidad pública: gracias

      Javier Lizon Manifestación contra los recortes en Sanidad, en Madrid.

 

MARTES, 31 DE OCTUBRE DEL 2017 – 08:30 H

El viernes 13 de octubre muy de madrugada me ingresaron de urgencias y al finalizar el día despertaba en una habitación en el Hospital de Sant Pau tras haber pasado por quirófano para que me extirparan la vesícula biliar.

Quiero hablar de ese chico cordobés de veinte y pocos años de la ambulancia, que hace turnos nocturnos de 12 horas, de 7 de la tarde a 7 de la mañana, con gran sacrificio en su vida social, pero con la ilusión de que todo su esfuerzo se vea recompensado con la experiencia que gana y las posibilidades de llegar a conseguir un turno más conciliador con sus expectativas vitales.

Quiero hablar de esa enfermera de urgencias que hace guardias, con un tatuaje en el brazo de un búho, que es súper fan de Harry Potter, y que me muestra con orgullo cómo el búho aguanta una Snitch Dorada y que es un tatuaje diferente, personal.

Quiero hablar de los celadores, que se manejan con las camillas, por pasillos estrechos y llenos de movimiento, con una seguridad y suavidad mientras te dan una conversación agradable y una sonrisa.

Quiero hablar de las enfermeras de “monitorización”, que te cuentan que les ha llamado la atención la nueva película de Michael Fassbender, El muñeco de nieve, y que tienen ganas de ir a verla al cine.

Quiero hablar de la doctora peruana que me hizo la primera ecografía, con quien intenté (sin mucho éxito) jugar a adivinar de dónde era su acento. Y su compañero, también peruano (hice un poco de trampas esta vez) que vino a echarme un segundo vistazo.

Quiero hablar de las doctoras, que con mucho tacto, tranquilidad y claridad me informaron del diagnóstico y de en qué consistía la operación.

Quiero hablar de Jing Huang (espero escribirlo bien, me dicen que la conocen como Gina), la cirujana que me atendió antes de la operación con quien nos reímos cuando sonó la melodía de Star Wars en su teléfono de trabajo y hablámos de cómo me imaginaba el quirófano antes de entrar y de cómo sentiría el efecto de la anestesia.

Quiero hablar de los demás cirujanos y anestesistas, aunque no los recuerde (estaba ya dormido). Hicieron un gran trabajo.

Quiero hablar de las enfermeras que se ocuparon de mí en los días posteriores. Tantos nombres se mezclan en mi cabeza (Merche, Lola, Ester, Marta…), que aún y ofreciendo una atención excelente se disculpaban por ser tan pocas y la falta de disponibilidad en los turnos de fin de semana. Que mientras Galicia ardía, sabiendo algunas que tenían familiares allí, ponían la máxima atención en sus pacientes. Que escuchaban todo lo que tenías que contarles y te contestaban entre sonrisas y con alegría.

Quiero hablar de la enfermera en prácticas que, bajo la mirada de su supervisora, me quitó la sonda antes de que me dieran el alta como si lo hubiera hecho durante toda la vida, y que demuestra que nunca es tarde para perseguir un objetivo.

Quiero hablar de todos esos Profesionales, con mayúscula, que, en un centro que nos recuerda con los tristemente sempiternos carteles que están bajo el asedio de los constantes recortes a la sanidad pública. De todos ellos, que ante todo son personas. Personas con sus aficiones, sus preocupaciones, sus sueños, sus problemas. Pero personas que cuando se ponen su uniforme de trabajo, de profesional de la sanidad, ponen a los pacientes, tú, yo, nosotros, antes que cualquier otra cosa. Y día tras día demuestran una profesionalidad y amabilidad que les honra en todos los niveles y que solo soy capaz de entender si hablamos también de verdadera vocación.

A todos ellos. Gracias. Gracias por ser como sois. Gracias por cuidar de nosotros.

elPeriódico

STOP AGRESIONES

stop

Carta de una compañera sobre las agresiones sufridas por sanitarios, que podría ser la tuya.


De nuevo, hoy, en un lugar de Mallorca una nueva agresión al personal sanitario. Hace pocos días, en Guadalajara.

La violencia no tiene fronteras…
Y nuestros gerentes no tienen soluciones…

Cada día más voces reclaman una protección que se nos niega con excusas basadas en escasa incidencia, falta de presupuesto…

¿Qué tiene que pasar para que se tomen medidas?
¿Qué actuaciones evitarían que trabajemos con una inseguridad que nos obliga a realizar nuestro trabajo con miedo?
¿Qué más hace falta para que nuestros superiores tomen la decisión de cortar por lo sano, lo que parece se está convirtiendo en habitual: apalear al sanitario que cuida de tu salud.?

Desde mi pequeña parcela de individuo y usuaria, RECLAMO mi derecho a ser protegida de agresiones por parte de individuos violentos que invaden nuestros Centros de Salud.

Pero, más encarecidamente, EXIJO como enfermera se tomen medidas efectivas que me permitan realizar mi trabajo con seguridad y sin necesidad de recibir adiestramiento en autodefensa (como se nos ofrece).

Gracia Paz

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN PEAC DE CASTILLA-LA MANCHA

18 Octubre 2017

ASOCIACIÓN PEAC DE CASTILLA-LA MANCHAPEAC-Castilla-la-mancha

Cómo Asociación profesional de sanitarios PEAC de Castilla-La Mancha condenamos enérgicamente el episodio de violencia contra sanitarios acaecido hace pocos días en el centro de salud de El Casar (Guadalajara).

Una vez más queda demostrado que trabajar en un PAC (puesto de guardias) de la Atención Primaria del SESCAM implica graves riesgos, tanto desde el punto de vista de la salud laboral como por la desprotección frente a la violencia ejercida por algunos usuarios.

De manera reiterada comprobamos la nula eficacia de las medidas de protección, que no solo son insuficientes sino que en muchos casos ni siquiera funcionan. En este PAC, escenario de la agresión, el botón del pánico situado debajo de la mesa de los sanitarios para dar la alarma sobre situaciones de violencia no funcionaba, y al parecer varios días después sigue sin funcionar. Lo cual no es infrecuente.

De la misma manera que no es raro que en algunas de estas instalaciones no haya salidas de emergencia adecuadas.

Este mismo centro de salud ha registrado 10 episodios violentos en dos años, sin que al parecer se hayan tomado medidas eficaces para evitarlos.

Las imágenes que hemos visto en los medios, con salpicaduras y manchas de sangre en puertas y suelos, junto al destrozo de mobiliario, pone de manifiesto el grado de violencia de la agresión que han sufrido nuestros compañeros PEAC, y revela que en estas condiciones de desprotección cualquier desgracia es posible.

Junto al hecho de que la puerta de los PAC esté abierta sin ningún filtro ni control a los individuos más violentos (nada impide que vayan armados), hay que hacer hincapié en las condiciones laborales que padecen los sanitarios, médicos y enfermeros, que trabajan en los PAC de la Atención primaria del SESCAM, escenario frecuente de este tipo de agresiones.

El desbarajuste de funcionamiento de la atención primaria, con modelos organizativos obsoletos que conducen a un cierre de consultas repetitivo a lo largo del mes y las consiguientes listas de espera, ha convertido los PAC, puestos de guardia de atención primaria, en una consulta a destajo durante jornadas maratonianas y agotadoras, a cargo de un personal que es insuficiente para desarrollar durante tantas horas seguidas un trabajo que corresponde a otro ámbito: el de las consultas que son cerradas. Hemos pedido reiteradamente que en la mayoría de los PAC, si no en todos, se doblen los equipos de guardia (dos médicos y dos enfermeros) para poder afrontar estas sobrecargas que además se producen en turnos largos.

Los sanitarios de urgencias tienen que compaginar ese trabajo distópico de una consulta ordinaria que no les corresponde (o no debiera) con la asistencia de verdaderas urgencias y emergencias, tanto en el centro de salud como fuera de él, lo cual implica a veces el desalojo a toda prisa de una sala de espera repleta de pacientes (por las listas de espera), pacientes que en muchos casos se oponen a su desalojo mediante violencia verbal o física.

Una y otra vez se han pedido instrucciones al SESCAM y a las correspondientes gerencias de atención primaria sobre como deben actuar los sanitarios que abandonan el centro por motivo de una emergencia, si procede el desalojo ya que el centro queda sin personal, o no. El SESCAM no da instrucciones claras al respecto, y esa circunstancia que se repite (el desalojo) suele ser motivo de conflicto y/o violencia.

Es decepcionante que ni el SESCAM ni los sindicatos hagan referencia a estas condiciones de trabajo (consultas maratonianas a destajo, desalojo de salas de espera repletas de pacientes) que pueden favorecer el conflicto con el usuario.

La falta de eficacia de las medidas de protección junto a un modelo organizativo inadecuado, hace que los trabajadores estén expuestos a las consecuencias -en ocasiones graves- de una mala gestión, y determina que algunos gestos por parte del SESCAM o de algunos sindicatos, muy reacios al cambio de un modelo organizativo pésimo, no pase de retórica hueca.

EMAIL

PLATAFORMAPEAC@GMAIL.COM

Comunicado PEAC en pdf

La Enfermera Ninja

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Si no fuera por la gravedad del asunto, lo del sindicato Satse sería para echar unas risas. En lugar de partirse el pecho peleando con las distintas administraciones sanitarias en busca de las medidas necesarias para hacer más seguro nuestro entorno laboral, exigiendo personal de seguridad en los centros, instalación de botones antipánico, cámaras de videovigilancia, y un largo etcétera, se le ocurre la brillante idea de potenciar la figura de la “enfermera ninja”, promocionando cursos de autodefensa que a buen seguro patrocinará Fuden. Al parecer, la pertinaz sequía, ha afectado mucho a la tormenta de ideas sobre seguridad en el sindicato.

Fdo: José Ángel Romero


Enfermería organiza un curso de autodefensa contra agresiones a sanitarios

En la actualidad, ocho de cada diez profesionales han sufrido en algún momento un ataque, verbal o físico

REDACCIÓN

Viernes, 06 de octubre de 2017

El Sindicato de Enfermería Satse organiza este lunes en Valladolid un curso de autodefensa personal dirigido a profesionales enfermeros de la provincia como una herramienta para estos frente a las agresiones.

La organización recuerda que los casos de agresiones a profesionales sanitarios se siguen produciendo, como viene denunciando desde hace tiempo y de manera constante. Ocho de cada diez profesionales han sufrido en algún momento de su trayectoria profesional una agresión física o verbal (golpes, empujones, amenazas, insultos de todo tipo, vejaciones…). Sigue leyendo

Seguridad en el trabajo

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La Plataforma SAR Madrid muestra su más enérgica repulsa ante los graves hechos ocurridos la pasada madrugada, en el Centro de Salud El Casar (Guadalajara), donde médicos y enfermeros-as del Servicio de Urgencias fueron agredidos y sufrieron lesiones de consideración.

Mostramos nuestra solidaridad con los compañeros, de manera especial con los lesionados y denunciamos la vulnerabilidad de los equipos sanitarios de Urgencias ante la falta de medidas de seguridad, por lo que responsabilizamos a las autoridades sanitarias de los hechos ocurridos.


Foto: Así ha quedado el centro de salud de El Casar. (EC)

 Dos borrachos asaltan el centro de salud de El Casar y golpean a médicos y enfermeras

Uno de ellos se había hecho un corte en un dedo, no le gustó cómo le estaban curando y comenzó a insultar al personal sanitario

Dos hombres jóvenes que superaban la treintena, de complexión fuerte y visible estado de embriaguez irrumpieron la pasada madrugada en el centro de salud de El Casar (Guadalajara), destrozaron las instalaciones y agredieron al personal sanitario. Así lo explican a El Confidencial fuentes que presenciaron los hechos, que tuvieron lugar pasadas las dos de la mañana.

Según las mismas fuentes, los dos hombres accedieron al centro de salud para que fuera atendido uno de ellos por cortes en una mano. Sin embargo, mientras el herido estaba siendo curado comenzaron las tensiones entre los sanitarios y el visitante, que se quejaba del dolor y de que no le estaban atendiendo adecuadamente. El joven comenzó a increpar a la enfermera que le hacía las curas y un médico le recriminó su actitud.

Loss funcionarios que trabajan ahí han sufrido decena de agresiones en dos años, como muestran los partes firmados por los propios heridos

El herido reaccionó violentamente y comenzó un forcejeo entre ambos que se alargó durante varios minutos. La pelea despertó al otro grupo de sanitarios que en ese momento estaba descansando y que salieron para ver lo que pasaba. Los dos hombres y los cuatro miembros de la plantilla que estaban de guardia (dos médicos y dos enfermeras) empezaron una trifulca que conllevó el destrozo de gran parte de las instalaciones.

La pelea llegó hasta las habitaciones en las que descansaba parte del personal y, mientras los médicos se enzarzaban con los visitantes, una de las enfermeras llamó al teléfono de emergencias. En apenas 15 minutos hizo acto de presencia la Policía, que paralizó las agresiones y cerró el centro de salud. Unas ambulancias trasladaron a los heridos hasta el hospital. Uno de los médicos presenta heridas en un ojo por una patada y otro tiene la nariz fracturada.

Según personal del mencionado centro de salud, los funcionarios que trabajan ahí han sufrido ya una decena de agresiones en apenas dos años, como muestran los partes firmados por los propios heridos. Médicos y enfermeras han puesto denuncias esta mañana en la comisaría sobre lo sucedido esta madrudaga con los dos hombres, que paradójicamente no fueron detenidos por la Policía.

El Confidencial   (citamos texto original con erratas)

 

Incidencias AP Madrid

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El pasado fin de semana una nueva caída de la aplicación AP-Madrid, ha dejado sin información ni datos clínicos a los SAR de toda la Comunidad, sufriendo las consecuencias los usuarios y profesionales. Ha quedado de manifiesto, una vez más, la falta de previsión y los errores de gestión, al no ser informados los trabajadores.


A LA ATENCIÓN DE LA GERENCIA DE ATENCIÓN PRIMARIA

En el viernes 6 de octubre por la noche se produjo una suspensión del AP-Madrid que se prolongó hasta la tarde del sábado 7.

Entendemos que estas suspensiones se realizan en horario nocturno y festivos, porque es cuando menos usuarios se ven afectados. A nosotros, sin embargo, como trabajadores de SAR, nos afectan de lleno y suponen una dificultad añadida en el normal desempeño de nuestra labor asistencial.

Es de vital importancia que cualquier incidencia de este tipo se notifique con antelación suficiente y por los cauces más eficaces para poder tomar las precauciones oportunas y que estas interrupciones del programa no vayan en detrimento de la atención a los pacientes. Por poner un ejemplo, los domicilios programados de enfermería están en AP-Madrid, si no podemos entrar en el programa de forma inesperada y por tanto acceder a los mismos, estos pacientes podrían quedar sin atención.

En esta última suspensión del AP-Madrid nos hemos encontrado con centros en los que se notifica con menos de 24h y a través de un correo (correo SAR) que no es accesible desde el domicilio, e incluso con centros a los que no ha llegado ninguna notificación. Esto supone un incidente de seguridad que pudiera traer consecuencias graves, por lo que nos vemos en la obligación de poner este hecho en conocimiento de los responsables, con la intención de mejorar los cauces de información.

Por todo ello, La Plataforma SAR Madrid, denuncia un fallo en la gestión de la incidencia del que podría derivarse trastornos importantes en la actividad y calidad asistencial ofrecida a los ciudadanos.

Por lo que proponemos, que las incidencias sean notificadas con una semana de antelación y que el aviso se envíe, además de al correo SAR, al correo institucional personal de todos los trabajadores.

Madrid a 8 de octubre de 2017                                       Plataforma SAR Madrid.