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PP y PSOE tumban en el Senado que el personal sanitario eventual pase a ser indefinido

Enfermeras

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 E.B. / 14-03-2017 • 18:03

El ‘no’ de los populares y la abstención de los socialistas sirven para rechazar la moción de Unidos Podemos para frenar la temporalidad en la sanidad pública española.

La alta precariedad en la sanidad pública española ha aterrizado en la Comisión de Sanidad del Senado. La Cámara Alta debatía y votaba este martes una moción de Unidos Podemos para que el personal sanitario eventual con renovaciones prolongadas pasase a ser indefinidos. Una modificación “inmediata” de la ley que no ha salido adelante por los votos en contra del Partido Popular y la abstención del PSOE.

“El Gobierno y las comunidades autónomas son responsables directos de la precarización de las condiciones laborales de nuestro personal sanitario”, ha recordado Conchi Palencia, senadora vasca de la formación morada. A pesar de apoyarse en cumplir la sentencia de la Sala Décima del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, los socialistas y los populares han tumbado la iniciativa de Unidos Podemos.

Desde la Unión Europea ya han apuntado a que “la renovación de nombramientos de duración determinada genera una situación de precariedad, mientras que el Estado tiene un déficit estructural de puestos fijos” en el sector sanitario. Algo que también la Justicia europea ha sentenciado con la eventualidad en el mercado laboral español. Sin embargo, la posición del Ministerio de Hacienda pasa por esperar a que finalmente haya un texto firme tras los recursos que se han ido presentando antes de tomar una decisión que revierta la situación de numerosos trabajadores, como pasa en la sanidad pública.

“La Ley 55/2003, que regula el Estatuto Marco del personal de los servicios de salud, lleva permitiendo ya 13 años la concatenación de contratos eventuales en puestos de trabajo de carácter estructural”, ha recordado Unidos Podemos. Unas alusiones que no han servido para que el PP y el PSOE cambien su voto para apoyar la moción, lo que la senadora ve que no ayuda para que se frene que “los ciudadanos y ciudadanos estemos también sufriendo una precarización y un deterioro de nuestro sistema público de salud”.

EL BOLETIN

Equipos de Atención Primaria y Servicios de Atención Rural: incertidumbre e inestabilidad laboral

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En la entrevista se tocan con trazos finos, aspectos de organización y contractuales de los SAR que reflejan el escaso interés que la Administración Sanitaria de Madrid ha prestado a este Servicio y a sus profesionales en sus más de 11 años de existencia, aspectos que afectan a la calidad asistencial de los ciudadanos de la periferia, en muchos casos a más de media hora de distancia de los centros hospitalarios más cercanos.


Anteriormente tuvimos ocasión de hablar con trabajadores del SUMMA112 que nos contaron las condiciones laborales con las que tienen que lidiar día a día. Hoy le toca el turno a la Atención Primaria en sus dos vertientes, los Equipos de Atención Primaria (EAP) y los Servicios de Atención Rural (SAR), tampoco exentos de precariedad y constante incertidumbre laboral entre sus trabajadores.

– Pregunta: ¿Qué son los EAP y los SAR?

– Respuesta: Es la Atención Primaria en sí. Los Equipos de Atención Primaria engloban a aquellos profesionales y horarios en los que los centros de salud están ofreciendo atención continuada de lunes a viernes en horario diurno y los SAR son la atención de urgencias que se ofrece sólo en determinados centros de salud clave del ámbito rural, desde que el EAP finaliza su jornada, en horario principalmente nocturno, de fines de semana y festivos.

– P: ¿Qué problemática tienen ambos servicios?

– R: La problemática la tiene de base la Gerencia de Atención Primaria, condicionada a su vez por los presupuestos cada vez más recortados que destina el gobierno a la Atención Primaria. Eso no resta que debería plantearse fórmulas más adecuadas que permitan una mejor organización de los distintos servicios.

– P.: ¿Y los Equipos de Atención Primaria?

– R.: En los EAP cada vez más plazas se amortizan y no se cubren, lo que implica mayor número de tarjetas sanitarias asignadas (muchos profesionales tienen cupos de más de 2000 pacientes asignados a cada uno). A ello se suma el aumento de presión asistencial sufrido por los profesionales con agendas de más de 50-60entradilla_1pacientes por consulta, citados cada 4-5 minutos (a veces incluso menos), teniendo que asumir en la misma jornada atención programada, de urgencias (pacientes forzados en el día, sin cita), consultas telefónicas, atención a domicilio de pacientes pluripatológicos con problemas de movilización… Y si esto no fuera poco, la tendencia cada vez mayor es la de no cubrir las ausencias de compañeros hasta que no confluyen muchas ausencias de golpe o fechas de mucha presión asistencial, por lo que a esta demanda descrita, se añade varios pacientes extras, los llamados “repartos”, de consultas de otros profesionales que no se han suplido contratando a un suplente.

Esto implica una presión asistencial cada vez más desbordada para el profesional con un deterioro físico y mental cada vez mayor, interfiriendo en la calidad asistencial ofrecida al paciente. Saliendo perjudicados no sólo titulares y usuarios, sino también los profesionales suplentes, quienes sufren en mayor medida, pues a todo lo anteriormente descrito se les suma además una incertidumbre y precariedad de contratación laboral constantes.

– P.: ¿Podrías describirnos con más detalle la precariedad en la contratación de los suplentes de de Atención Primaria?

– R.: La bolsa actual sigue concatenando retrasos, irregularidades y errores constantes que no paran de acumular más y más reclamaciones y recursos de alzada. Errores que en muchas ocasiones implica estar más de 400 puestos por debajo de la puntuación real que correspondería, pero que sin embargo no es tenido en cuenta por Recursos Humanos que sigue adjudicando puestos de trabajo basándose en listados desactualizados y completamente erróneos.

Eso en lo referente a la Bolsa, que llama sólo para puestos de larga duración y que no siempre lo hace, pues en varias ocasiones las Direcciones Asistenciales acaban no pasando comunicado de plazas vacantes -jubilaciones, reducciones de jornada, bajas…- y las acaba amortizando entre el equipo sobrecargando a sus profesionales más aún, o realizando contratos a días sueltos a suplentes, que es más barato que tenerlos de alta de forma continuada en un puesto estable de trabajo.

Pero lo realmente preocupante es que lo que día a día mueve el que trabajes o no sean ofertas laborales que se lanzan por medio de redes sociales, imperando la dedocracia en su amplio sentido, pues aquel que esté con un “dedo” pegado al móvil las 24 horas, es el que cogerá el día/días ofertados, independientemente de sus méritos y currículum.

Es realmente indignante para el profesional que la línea de adjudicación de ofertas laborales sea por whatsap (con grupos de más de 200 médicos en cada uno), facebook, twitter o telegram y que en vez de denunciarse y poner soluciones a ello, lo que esté pasando sea todo lo contrario, que se fomente su proliferación.

– P.: ¿Qué solución crees que puede tener?

entradilla_2– R.: La clave pasa por formalizar una Bolsa de Trabajo, similar a la que ya existe en otras entidades, con acceso restringido sólo para profesionales, en donde éstos pudieran ir viendo online su puntuación y posición a tiempo real, según fuera moviéndose en relación a la adjudicación, visible y transparente, de ofertas de trabajo (tanto de corta como de larga duración).

Pero, como por ahora eso es una utopía, la solución vendría por comenzar a ofrecer contratos de larga duración tanto para ausencias previstas (jubilaciones, reducciones de jornada, bajas…) como para aquellas ausencias intermitentes, pero reiteradas, que hoy por hoy se subsanan con contrataciones a días sueltos.

Los contratos deberían plantearse con cobertura amplia (anual por ejemplo, no sólo de 3 meses en periodo estival) especialmente en sitios, como en el ámbito rural, donde se encuentran cada vez más dificultades para encontrar suplentes. En estas zonas incluso se debería contemplar algún plus en nómina como concepto de atención rural que atraiga a que un suplente quiera trabajar en esas zonas más deprimidas, a pesar de los inconvenientes de estar en muchas ocasiones un único médico y un único DUE en el consultorio, tener que meterse en carretera diariamente, gastos de gasolina, kilometraje… Planteado de esta manera el suplente formaría parte del equipo de consultorios de la zona e iría cubriendo las ausencias diversas (vacaciones, días de permiso, días de coordinación, días de docencia, ausencias por enfermedad…) del resto del equipo, estando en el pueblo base realizando atención de urgencias y de pacientes “sin cita”, aquellos días que no se precise realizar cobertura de ausencias. De ese modo se daría estabilidad al profesional eventual contratado y se garantizaría derechos básicos (días de docencia, vacaciones, productividad, cómputo en vida laboral y en bolsa de trabajo de meses completos, incluidos fines de semana, derecho a enfermar…). Saldrían favorecidos todos: el equipo (que también podría asegurar su derecho a poder solicitar días de docencia, vacaciones…con garantía de cobertura con suplente), el profesional eventual y los propios pacientes.

– P.: Porque, esta precariedad actual en la contratación ¿cómo afecta al profesional, al paciente y a la calidad asistencial?

– R.: Afecta y mucho. Ahora mismo el profesional eventual contratado de forma intermitente y cada día en un centro de salud, se siente como un parche, desvalorado por el sistema, por los propios compañeros fijos y por los propios pacientes. Sin poder ejercer de forma completa y correcta, tal como le han enseñado y le gustaría. Sin tener oportunidad de conocer a los pacientes ni que éstos le conozcan a él. Al estar sólo un día en la consulta “x”, no sabrá si ha servido de algo las pruebas que ha pedido o no, no podrá ir ajustando y supervisando tratamientos que ha pautado haciendo así un correcto seguimiento de la patología crónica. A los pacientes por su parte, tampoco les gusta que cada vez que van a su médico, a su enfermero, se encuentren una cara distinta, a la que hay que contar todo de nuevo y con la que desisten de la oportunidad de comenzar a entablar una positiva relación médico-paciente, pues cuando vuelvan, ya no va a estar el mismo que le atendió.
Sin embargo, con cobertura de ausencias previstas y contrataciones eventuales de larga duración se subsanaría estos problemas. El profesional eventual se sentiría motivado, conocería a sus compañeros, las instalaciones…se encontraría seguro, familiarizado con la dinámica y sintiéndose que forma parte de un equipo. Con ello se evitaría situaciones como las que por ejemplo se ha dado en guardias de SAR, en las que entre semana habitualmente sólo hay dos profesionales por turno ( un DUE y un médico ) , y por este tipo de contratos a días sueltos, ha habido más de un caso en el que ambos profesionales nunca habían trabajado allí y desconocen dónde está el material, almacenes, llaves de acceso, sistemática de actuación según incidencias particulares de la zona…con el consiguiente peligro y deterioro en la calidad asistencial que ello puede suponer.

– P.: ¿Cómo se organiza el SAR, qué peculiaridades tiene?
– R.: En la actualidad hay 40 SARes en toda la Comunidad de Madrid, con una plantilla de unos 380 profesionales trabajando en ellos. La mayoría, unos 23 SARes, comienzan su jornada de 21:00 a 8:00 entre semana (11-12 horas seguidas), aunque hay algunos que empiezan antes (a las 15:00 o 16:00 de la tarde según el SAR, haciendo 17 horas de jornada), y los fines de semanas permanecen abiertos las 24 horas. Atienden consultas de urgencias, tanto de pediatría como de adultos, en poblaciones de ámbito rural. Siendo habitualmente un sólo médico y un sólo enfermero, la única plantilla de personal que hay entre semana y en ocasiones también los fines de semana. Aunque es más habitual que en la mayoría haya un refuerzo de medicina (es decir, un segundo médico) los fines de semana y festivos.

– P.: ¿Qué problemática específica tiene este servicio?

– R.: La más inmediata, la falta de medios. De medios de seguridad, de limpieza, de comidas, de uniformes, de vehículos, de seguros apropiados… Los dos únicos (tres como mucho) profesionales que trabajan durante una guardia de SAR, a parte de su trabajo como sanitarios, tienen que estar haciendo labores administrativas (citando a los pacientes, atendiendo al teléfono), labores de celador y de seguridad (poniendo orden y vigilando que ningún paciente se disperse por el centro de salud mientras se pasa consulta, desplazando pacientes con dificultad de movilidad, reponiendo almacén… ), labores de limpieza de los distintos fluidos que se pueden verter (vómitos, sangre, orina…) que tiene que acabar limpiando el propio profesional al no haber nadie de limpieza durante las horas que dura la guardia, ya sean 12, 17 o 24), y hasta labores de cocina (pues no tienen incluidas las comidas durante toda la jornada que dura la guardia y tienen que cargar con la comida desde casa). Tampoco podemos obviar la falta de seguridad que sufrimos que ha llegado a las agresiones físicas.

– P.: Y en cuanto a la mención de los vehículos ¿qué problemática existe? ¿Dónde se realiza la atención en el SAR?

entradilla_3– R.: En el SAR la atención de urgencias siempre se ubica física y presencialmente en el centro de salud. De forma programada, hay atención a domicilio por parte de enfermería y, puntualmente, puede haber atención aguda en el exterior que precise el que ambos sanitarios (DUE y médico) salgan fuera del SAR, sin que los profesionales, en muchas ocasiones, tengan un uniforme individualizado, personal y adaptado para ello y vehículos oficiales para su realización. A consecuencia de ello, en muchas ocasiones, se ha tenido que acabar atendiendo una urgencia exterior con el vehículo personal de uno de los sanitarios, yendo en pleno invierno con sus pijamas blancos y sus abrigos personales encima. Habiéndose registrado ya algún percance como puede ser un accidente de tráfico con sus vehículos personales (sus seguros no se hacen cargo al no tratarse de un coche de empresa) o con coche oficial del que sí disponía el centro, descubriendo a raíz del incidente que la aseguradora que tiene contratado el SERMAS, increíblemente (pero cierto) sólo se hace responsable e indemniza por las lesiones al acompañante, pero no al conductor.

– P: ¿Qué problemática principal supone la jornada laboral de un SAR?

– R.: El horario del SAR se desarrolla principalmente por la noche, sin embargo, a sus profesionales no se les considera como trabajadores nocturnos, por lo que no tienen reconocidos los riesgos inherentes a ello ni derechos laborales contemplados para este tipo de perfil laboral.

Por otro lado, en el horario del SAR (noches, fines de semana y festivos) se concentran más incidencias en las que puede peligrar la seguridad del propio profesional: pacientes con consumo de alcohol, drogas, agresivos, o que coincidan las dos partes implicadas en una agresión en la misma sala para que se les haga el parte de lesiones…Y a pesar de ello, en muchos centros no hay posibilidad de establecer una conexión rápida y directa con policía o guardia civil porque no hay si quiera botón de alarma directo.timbre-villarejo-2

A todo ello, se suma además el aislamiento que suponen muchos de estos centros rurales, en los que con muy escasos medios, fármacos (en ocasiones insuficientes o inexistentes) y siendo tan sólo dos profesionales, se tiene que mantener estabilizado a un paciente que puede estar muy grave, precisando de un traslado inmediato en una UVI que muchas veces puede tardar hasta una hora en llegar. Atención que contempla un notable riesgo en cuestión de salud laboral pues hoy por hoy no hay contemplado ningún protocolo de continuidad asistencial, es decir, que si el paciente atendido acaba teniendo una enfermedad infecto contagiosa (una sepsis meningocócica por ejemplo) nadie se pone en contacto con el médico y el DUE del SAR para avisarles del diagnóstico final ni de medidas profilácticas que habría que establecer ante posible contacto de riesgo. Por lo que se lo acaban llevando puesto para casa, igual que el uniforme, que ante la escasez de renovación y limpieza de los mismos, tienen que limpiar en sus domicilios (con el riesgo que ello conlleva) para poderlo tener para la próxima jornada que podría coincidir y ser al día siguiente de la que acaban de concluir.

– P: ¿Cómo afecta la precariedad a vuestra vida personal?

– R.: En cuanto al ámbito SAR, al estar la jornada concentrada en fines de semana, festivos (puentes, navidades…), noches…hay una confrontación de horarios con el resto de ritmos normales de la sociedad, la familia, etc  Pero con eso ya contamos porque son las características propias de este servicio. Con lo que no contamos es que hoy por hoy no se esté realizando correcta cobertura de incidencias previstas y se reiteren situaciones en las que ante ausencias facultativas acaben dejando solo a un médico (sin el segundo médico de apoyo) el cual acaba haciendo gratis un 2×1 (el trabajo de dos, uno solo) teniendo que atender un único profesional todas las urgencias que lleguen en 24 horas. O, peor aún, que siendo el médico de refuerzo de ese fin de semana (turno de 12 horas) te digan sobre la marcha, a la salida de tu jornada (a las 22:00h) que tienes que quedarte a parte de las 12 horas diurnas que ya llevas, las 12 horas de la noche, sin ninguna compensación económica por las molestias causadas, teniendo que subsanar por tu cuenta los gastos personales que de ello pudiera derivarse (como pagar una canguro si es que ésta pudiera prolongar su atención) con todo el percance que puede suponerte en tu ámbito personal y familiar.

Y en lo que respecta al ámbito general de la Atención Primaria, el tipo de contrataciones actuales a días (tan pronto de tarde, como de mañana, como de noche, de fin de semana…pudiendo concentrar hasta más de 40 contratos en un año), con altas y bajas constantes en la Seguridad Social (llegando a haber casos en los que se han perdido días de cotización por errores administrativos), concentradas sólo en periodos estivales, de Navidad y puentes… lleva a incompatibilizar con una vida familiar estable (teniendo vacaciones a costa de no coger suplencias por unos días y quedarte en el paro. No porque tengas oportunidad de generar derecho de vacaciones remuneradas). A parte de suponer una incertidumbre personal y constante, no sabiendo qué dinero vas a acabar cobrando o no a final de mes, precariedad que se transmite a bancos para posibilidad de concesión de hipotecas, alquileres o hasta tarjetas básicas de centro comerciales que van ligadas a un número de cuenta, que acaban exigiendo continuos avales familiares y hasta problemática para sacarte incluso la tarjeta sanitaria europea.

Fuente: MATS

Quemados y no por el sol del verano

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QUEMADOS Y NO POR EL SOL DEL VERANO

(Asalto sin cerebro)

Si el Brain storming es aquella herramienta de trabajo grupal que se utiliza para generar ideas novedosas… ¿podríamos rebautizar el siguiente listado como un… brainless storming? ¿Un asalto sin cerebro? La verdad es que sí, podría ajustarse perfectamente al asalto que estamos sufriendo, año tras año, el personal del Servicio público Madrileño de Salud (SERMAS). Trabajadores que estamos ofendidos, cabreados y muy, muy hartos:

–  de acumular precariedad e incertidumbre laboral, pudiendo alcanzar más de 50 contratos al año, con una vida laboral que suma innumerables líneas donde pone “1 día”. Cada una correspondiente a uno de tantos contratos de mañanas o tardes sueltas que nos hacen, describiéndonos como personal “eventual” o “temporal”, a pesar de llevar años trabajando en la misma empresa, el SERMAS.

–     de que vayamos a trabajar sin haber firmado dichos contratos, los cuales se nos dan en tacos (como si de firma de autógrafos se tratara) después de haber realizado las suplencias.

–    de que se nos contrate de lunes a viernes, dejándonos en paro, sin cobro y sin alta en la Seguridad Social (S.S) los fines de semana y festivos que haya de por medio.

–   de que ante tanto caos de alta y baja en la S.S, varios hayan sufrido las consecuencias de esta nefasta organización y hayan descubierto a posteriori que han perdido días de cotización por errores administrativos.

–    de dar nula credibilidad con este tipo de contratación y tener que vivir de continuos avales familiares.

–    de que sean las 20:00 de la tarde del último día del contrato y aún, ningún responsable se haya dignado a ponerse en contacto directo con la mayoría de nosotros para comunicarnos si nos renuevan o no, por cuánto tiempo, si será en el mismo centro… siendo mediante mensajes de whatsapp,  facebook…de grupos de compañeros en la misma situación, en donde entre el caos mediante, nos veamos forzados a deducir que nos han hecho una renovación automática sin saber oficialmente en qué condiciones.

–   que la calidad asistencial se vea mermada por ir sobrecargando cada vez más al personal activo con ausencias (bajas laborales, días de permiso, jubilaciones…) que se les obliga a autocubrir, en vez de suponer nuevos puestos de oferta laboral.

–   que se nos tenga cada vez más como jornaleros que solo recibimos ofertas en fechas clave (verano, navidades y puentes) en las que, ante la escasez de plantilla disponible, acabemos doblando turnos con jornadas de 13 horas al día de consulta y sin descanso, en bastantes noches y fines de semana, si se suman además cobertura de guardias. A lo que encima haya que aguantar comentarios en twitter, como los emitidos por nuestro Consejero ( https://twitter.com/jsanchezmartos/status/751804128515489793), en donde prácticamente nos viene a decir que no se encuentra a gente, porque no queremos trabajar en verano, cuando él siempre lo ha hecho poniéndose como un ejemplo a seguir.

–   Hartos de que la “vía oficial” para comunicar las ofertas laborales sea cualquier red social (twitter, facebook, whatsapp, telegram…) realizándose una selección de personal bajo una directriz de dedocracia o con procesos irregulares ( como el actual de adjudicación de interinidades ), precipitados por el momento político, aprobados por nuestros “supuestos representantes” sindicales, que se van improvisando sobre la marcha, sin tener en cuenta a sus trabajadores ni las múltiples reclamaciones y recursos de alzada que arrastran.

–   Hartos de que nos esforcemos y nos sacrifiquemos en trabajar, en estar actualizados constantemente (carrera, especialidad, Másters, Doctorado, preparación de OPEs, cursos, publicaciones, docencia-tutorización…) a costa de nuestro dinero y tiempo libre, y que dicha formación no se reconozca en procesos de selección. Los cuales deberían ser transparentes, accesibles a TODO trabajador y estar regularizados por oposiciones o por una bolsa anualmente actualizada por méritos, y no como se encuentran actualmente paralizados y congelados desde hace años.

–  que no tengamos derecho a enfermar, tener un accidente, estar en el curso de un embarazo… porque si te encuentras de baja, aunque fuera sólo el día previo a la fecha fin de contrato, no te renuevan.

Y bajo esta situación, ¿qué pasa? Que muchos compañeros se han visto obligados a ir enfermos o  convalecientes a sus puestos de trabajo, con sintomatología contagiosa (recordemos que nuestro ámbito laboral es el sanitario), para garantizar estar trabajando el día que finaliza el contrato y que les puedan renovar.

–    que te dejen a ti y a tu familia sin vacaciones un año más. Porque últimamente,  justo previo al verano, la Gerencia está moviendo a sus trabajadores como pelotas de ping pong, cesando contratos que estaban contemplados incluso hasta final de año, y privándoles del disfrute de las vacaciones generadas hasta entonces, asegurándose de ese modo no tener que realizar mayores coberturas de ausencias y evitar contrataciones de suplentes.

–    que ante tantos cambios incesantes de puesto laboral la Gerencia esté demostrando una completa falta de respeto a 3 niveles, hacia: los profesionales, los equipos de trabajo y los pacientes.

Los primeros se sienten en un continuo destierro, sin darles tiempo a poder adaptarse a nada ni poder tener margen para generar una positiva relación con el paciente. Los segundos ven desestructurada reiteradamente su organización interna con cambios constantes de personal.Y todo ello lleva a repercusión directa en los terceros, los pacientes, quienes sufren que cada vez tengan un médico, un enfermero distinto…suponiendo un deterioro cada vez más grave en el seguimiento correcto de sus patologías y en la calidad asistencial.

–    que se venda públicamente la recuperación y abono de derechos perdidos ( paga extra, trienios…), justo coincidiendo con momentos de campaña electoral, pero no se mencione el detalle de que en vez de abonarlo automáticamente sólo acabarán recibiéndolo aquellos que pierdan tiempo en registros y hagan toda la burocracia correspondiente, ahorrándose así pagar a los que no se enteren a tiempo de los plazos de reclamación o que ya estén inactivos (recién jubilados, compañeros de baja laboral, excedencia, trasladados en otras comunidades…) pero con pleno derecho a percibir lo generado por su trabajo previo.

– que entre los derechos congelados, nos encontremos con noticias (como la recientemente publicada que plantea valorar el volver a reconocer méritos y Carrera Profesional, pero ahora, sin efectos económicos) con las que con gran valía, nos están faltando al respeto y llamándonos imbéciles.

–   que muchos nos veamos obligados a tener que emigrar (sin ningún tipo de “impulso viajero” como se ha descrito) buscando oportunidades y estabilidad mejores que las que aquí se nos ofrece. Y,  de colofón final, cuando volvemos a visitar a la familia, nos encontramos que nuestro querido gobierno nos ha retirado la prestación sanitaria, estupendo!

Sinceramente, muchos creemos que ha llegado el momento del BRAIN STORMING de verdad, de la TORMENTA de ideas novedosas con las que conseguir mejorar todo este cúmulo de despropósitos. De hacer brillar cual rayo nuestro merecido respeto y derecho por unas condiciones laborales dignas que mejoren la calidad asistencial. De hacer ruido como un gran trueno. Ruido en redes sociales, ruido en las calles, ruido mediático ayudado por los medios de comunicación. Generando así, entre muchas gotas, una gran tormenta, con la que conseguir refrescar y depurar al fin, toda la contaminación que tanto tiempo lleva acumulada.

Firmado: Trabajadores del SERMAS quemados y no por el sol del verano