Archivo de la etiqueta: camas

“Quítese el traje de chaqueta, Dr. César Pascual, y póngase el del hospital”

Estimado Director General de Coordinación de la Asistencia Sanitaria, cuál fue nuestra sorpresa, cuando ante la información sobre la problemática saturación de las unidades de críticos pediátricos por el aumento de la bronquiolitis usted apunta, cito textualmente: “Cuando hay tantas fiestas seguidas como ocurre esta semana, como no está la plantilla de pediatría al completo, está sólo la guardia, si hay camas libres en las UCIS meten bronquiolitis para que los niños estén más vigilados pero, en realidad, si hiciera falta la cama porque llega un niño grave, el niño con bronquiolitis se va a planta y se ingresa al que se encuentra en estado grave.”

Desconocemos el ámbito asistencial en el que ejercicio su labor como médico, pero lo que usted dice es una inexactitud y difamación, y muestra una absoluta falta de respeto y consideración hacia el trabajo realizado en las plantas de pediatría que en esta época se encargan de niños que tendrían que estar en la UCIP, y lo hacen con menos recursos materiales y humanos, además que no hay cierres de camas, sino al revés, tienen que habilitar más puestos para poder dar cobertura.

En la UCIP pediátrica que estamos, actualmente más del 50% de los niños ingresados son bronquiolitis, todos menores de un año, y garantizamos que necesitan un soporte que no es viable en planta, tanto recursos materiales (respiradores, alto flujo…), como asistencia médica (medicaciones, necesidad de intubación, canalización de accesos vasculares centrales…) y de enfermería (aspiración de secreciones, fisioterapia respiratoria, manejo de dispositivos como monitores o respiradores…) que sólo es posible en unidades de críticos.

Enhorabuena por ser capaz de simplificar un problema de salud tan grave como son las epidemias de bronquiolitis tanto para las plantas de pediatría como para las unidades de cuidados intensivos pediátricos, sus comentarios no tienen desperdicio porque ya no sólo es la ausencia de sitio físico para atender estos niños, si no que añadimos la precariedad de la situación laboral en sectores sanitarios como el personal de enfermería por culpa de las políticas de contratación, como por ejemplo cubrir bajas por enfermedad a partir de un mes.

Llevamos cubriendo incidencias, desde hace meses, con la pérdida de días libres que supone (y para comprobarlo tienen los historiales de días trabajados, vacaciones y libranzas, hoy en día informatizados) y por tanto periodo de tiempo personal necesario para descansar, estamos en una situación general de agotamiento tanto físico como mental, lo que es un factor más a tener en cuenta al realizar nuestro trabajo. Las condiciones actuales de trabajo nos ocasionan estrés, miedo e inseguridad sobre las tareas que realizamos, y ya no porque acabemos agotados, si no por el miedo de que a los niños ingresados les pase algo por un error, por un fallo durante la jornada laboral, que sería evitable si el entorno de trabajo fuera el adecuado.

Nuestra máxima preocupación es la seguridad de los niños, por eso queremos respaldar y defender nuestro trabajo, y ya hemos puesto en conocimiento del riesgo para la seguridad de los pacientes a nuestros responsables superiores, y las posibles consecuencia de dichas situaciones como falta de recursos humanos, personal no preparado o trabajadores sobrecargados, informando a todos, incluida la conserjería, porque sabiendo de esta situación, las responsabilidad ante posible situaciones de riesgo de los niños ingresados, la aparición de un evento adverso para la seguridad del niño, también seria compromiso de las decisiones tomadas en cuanto al personal contratado, el número por turno, y por tanto de quien toma estas decisiones.

Dr. César Pascual Fernández, trabajamos con personas les curamos y cuidamos día a día, acompañamos, enseñamos, aprendemos, y también hay que decirlo, sufrimos y lloramos en ocasiones, son el eje fundamental de nuestro trabajo, hay conceptos como la humanización de los cuidados, la calidad de la asistencia sanitaria, la seguridad de los pacientes incluida en esta última y que gracias a personal insuficiente, se ponen en peligro día tras día. Usted trabaja con presupuestos, estadísticas, proyectos,… etc., labor que no se cuestiona, pero sitúese en nuestro lugar, dé la cara con pacientes y padres, quítese el traje chaqueta y póngase el uniforme de hospital y realice una guardia de 24 horas con los compañeros médicos que tienen que decidir qué niño ingresa y a cuál dan el alta, e informando después a los padres dando la cara, y en sus espaldas la carga asistencial de los demás pacientes, que en el hospital nuestro, no es nada desdeñable por la gravedad y variabilidad de situaciones que encontramos.

Gracias de nuevo Dr. César Pascual Fernández, y a su superior, el titular de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el Dr. Jesús Sánchez Martos, por su falta conocimiento y poco respeto hacia el trabajo que se realiza en las unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos, y por supuesto, queda usted invitado a nuestra unidad, y que decida allí a pie de cama, a qué niños les da el alta para que ingresen otros.

Cadena Ser

Anuncios

Hospital Universitario del Tajo: recortes de personal, camas y servicios

Hospital Universitario del Tajo: recortes de personal, camas y servicios

 

“Soy Enfermera, soy Auxiliar de Enfermería, soy profesional de la Sanidad Pública”

Llevo todo el día intentando buscar las palabras justas para poder expresar tantas cosas por este verano…

Si os cuento que mi hospital es muy chiquitín con sólo 96 camas operativas y que han cerrado 17, diréis, bueno, no es para tanto, en comparación con las cientos de camas que se están cerrando en los grandes hospitales. Pero si os cuento que en nuestra unidad el cierre de la mitad de las camas, el 50%, supone una reducción de plantilla de más del 53%, es evidente que sí es para mucho.

Si os cuento que cuando hablamos con otros compañeros del resto del hospital ya sean enfermeros, auxiliares o médicos, nadie sabe que se hayan cerrado camas o que se ha reducido la plantilla a la mínima expresión, dice mucho del sentimiento de soledad que estamos viviendo.

Si os cuento que las quejas dadas a nuestros superiores, de palabra y por escrito, sólo han conseguido el NO por respuesta y la indiferencia…”es lo que hay” nos han dicho.

Y así, en esta soledad de tener que estar uno solo por turno tardes, noches y fines de semana, sólo se me ocurre pedir perdón, a todas y cada uno de aquellas personas que como pacientes o familiares hayan pasado por nuestra unidad o tengan que pasar durante este verano.

Pido perdón por las decisiones que desde un despacho, gerentes y directores toman sobre nuestro hospital y deciden que sobran recursos en esta época y deciden que hay que cerrar quirófanos, y deciden que no hacen falta tantas camas, y deciden que no hace falta contratar personal, ellos no tienen que dar la cara delante de vosotros cuando ingresáis.

“Pido perdón porque las enfermedades no entienden de épocas…”

Pido perdón porque las enfermedades no entienden de épocas….Y entonces sucede que como la enfermedades no entienden de épocas, las listas de espera quirúrgica aumentan y las citas para consulta se disparan a meses. Y las urgencias se saturan porque no hay ni camas para ingresar pacientes, ni profesionales que atiendan a esos pacientes

Pido perdón por las esperas que los pacientes tenéis que sufrir a veces porque sólo hay una enfermera y una auxiliar para atender a todos en nuestra unidad durante este verano porque se han reducido el número de profesionales que habitualmente os atienden y son tantas cosas que hay que atender a la vez … Nos faltan manos.

Pido perdón si a veces nos veis con mal humor, con cara de preocupación, contestamos en un tono que no es el adecuado, o no podemos pararnos a escuchar todo lo que tenéis que decirnos, el enfado no es por vosotros que sois la razón de nuestro trabajo. El enfado y la impotencia es porque nos sentimos solos y abandonados profesionalmente hablando. Porque ponen vuestras vidas en nuestras manos y sin embargo os quitan a vosotros los medios para que podamos cumplir nuestro trabajo como corresponde, que es cuidaros con calidad. No os merecéis esto.

Por todo ello pedimos perdón por la vergüenza ajena que sentimos de que los intereses económicos estén por encima de las personas y que importen más las cifras que la vida.”

irispress