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Seguro de Responsabilidad civil del SERMAS

seguros

El Servicio Madrileño de Salud, ha firmado recientemente una nueva póliza del seguro de responsabilidad civil con la Compañía Aseguradora Société Hospitaliére D´Assurances Mutuelles (SHAM). El contrato se ha firmado el pasado 19 de enero por un importe de 9,7 millones de euros.
El objeto del contrato es el aseguramiento de las responsabilidades económicas del Servicio Madrileño de Salud y sus empleados, derivadas de la actividad profesional.

Los datos puedes verlos en el Portal de Contratación Pública de la C. Madrid

Puedes descargar la póliza desde aquí o entrando en Documentos…Autonómicos…

Pliego de condiciones seguro responsabilidad civil sermas

Inauguración irresponsable

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La Plataforma SAR, integrada por médicos-as y enfermeros-as de los Servicios de Atención Rural (SAR) de Madrid, responsables de la atención sanitaria de Urgencias, sobre la apertura del SAR de Perales del Rio manifestamos:

Que la puesta en marcha de un Servicio de Urgencias va más allá de la contratación de unos profesionales que den cobertura sanitaria a la población adscrita a dicho Servicio y que su organización, planificación e infraestructura, requiere de unos mínimos de calidad imprescindibles y que deberían ser rigurosamente supervisados antes de su puesta en marcha.

Que la mala planificación sanitaria ha repercutido negativamente en la actividad sanitaria de los profesionales y lo que es más importante, en la calidad asistencial dispensada a los ciudadanos.

Que un buen sistema sanitario no solo se mide por apertura de nuevos centros, sino más bien por la calidad asistencial que pueden dispensar y en el caso del SAR de Perales del Rio se ha hecho de forma precipitada, sin los recursos materiales y controles de calidad necesarios que cualquier servicio de Urgencias necesita.

Casi un mes después de su apertura, continúan sin solución aspectos organizativos, infraestructuras y recursos materiales, imprescindibles para una práctica sanitaria segura y de calidad, por lo que instamos a la Consejería de Sanidad y a la Gerencia de Atención Primaria, máxima celeridad en la solución de los problemas que ciudadanos y profesionales necesitan.

                                                                                Plataforma Servicios de Atención Rural de Madrid

“Quítese el traje de chaqueta, Dr. César Pascual, y póngase el del hospital”

Estimado Director General de Coordinación de la Asistencia Sanitaria, cuál fue nuestra sorpresa, cuando ante la información sobre la problemática saturación de las unidades de críticos pediátricos por el aumento de la bronquiolitis usted apunta, cito textualmente: “Cuando hay tantas fiestas seguidas como ocurre esta semana, como no está la plantilla de pediatría al completo, está sólo la guardia, si hay camas libres en las UCIS meten bronquiolitis para que los niños estén más vigilados pero, en realidad, si hiciera falta la cama porque llega un niño grave, el niño con bronquiolitis se va a planta y se ingresa al que se encuentra en estado grave.”

Desconocemos el ámbito asistencial en el que ejercicio su labor como médico, pero lo que usted dice es una inexactitud y difamación, y muestra una absoluta falta de respeto y consideración hacia el trabajo realizado en las plantas de pediatría que en esta época se encargan de niños que tendrían que estar en la UCIP, y lo hacen con menos recursos materiales y humanos, además que no hay cierres de camas, sino al revés, tienen que habilitar más puestos para poder dar cobertura.

En la UCIP pediátrica que estamos, actualmente más del 50% de los niños ingresados son bronquiolitis, todos menores de un año, y garantizamos que necesitan un soporte que no es viable en planta, tanto recursos materiales (respiradores, alto flujo…), como asistencia médica (medicaciones, necesidad de intubación, canalización de accesos vasculares centrales…) y de enfermería (aspiración de secreciones, fisioterapia respiratoria, manejo de dispositivos como monitores o respiradores…) que sólo es posible en unidades de críticos.

Enhorabuena por ser capaz de simplificar un problema de salud tan grave como son las epidemias de bronquiolitis tanto para las plantas de pediatría como para las unidades de cuidados intensivos pediátricos, sus comentarios no tienen desperdicio porque ya no sólo es la ausencia de sitio físico para atender estos niños, si no que añadimos la precariedad de la situación laboral en sectores sanitarios como el personal de enfermería por culpa de las políticas de contratación, como por ejemplo cubrir bajas por enfermedad a partir de un mes.

Llevamos cubriendo incidencias, desde hace meses, con la pérdida de días libres que supone (y para comprobarlo tienen los historiales de días trabajados, vacaciones y libranzas, hoy en día informatizados) y por tanto periodo de tiempo personal necesario para descansar, estamos en una situación general de agotamiento tanto físico como mental, lo que es un factor más a tener en cuenta al realizar nuestro trabajo. Las condiciones actuales de trabajo nos ocasionan estrés, miedo e inseguridad sobre las tareas que realizamos, y ya no porque acabemos agotados, si no por el miedo de que a los niños ingresados les pase algo por un error, por un fallo durante la jornada laboral, que sería evitable si el entorno de trabajo fuera el adecuado.

Nuestra máxima preocupación es la seguridad de los niños, por eso queremos respaldar y defender nuestro trabajo, y ya hemos puesto en conocimiento del riesgo para la seguridad de los pacientes a nuestros responsables superiores, y las posibles consecuencia de dichas situaciones como falta de recursos humanos, personal no preparado o trabajadores sobrecargados, informando a todos, incluida la conserjería, porque sabiendo de esta situación, las responsabilidad ante posible situaciones de riesgo de los niños ingresados, la aparición de un evento adverso para la seguridad del niño, también seria compromiso de las decisiones tomadas en cuanto al personal contratado, el número por turno, y por tanto de quien toma estas decisiones.

Dr. César Pascual Fernández, trabajamos con personas les curamos y cuidamos día a día, acompañamos, enseñamos, aprendemos, y también hay que decirlo, sufrimos y lloramos en ocasiones, son el eje fundamental de nuestro trabajo, hay conceptos como la humanización de los cuidados, la calidad de la asistencia sanitaria, la seguridad de los pacientes incluida en esta última y que gracias a personal insuficiente, se ponen en peligro día tras día. Usted trabaja con presupuestos, estadísticas, proyectos,… etc., labor que no se cuestiona, pero sitúese en nuestro lugar, dé la cara con pacientes y padres, quítese el traje chaqueta y póngase el uniforme de hospital y realice una guardia de 24 horas con los compañeros médicos que tienen que decidir qué niño ingresa y a cuál dan el alta, e informando después a los padres dando la cara, y en sus espaldas la carga asistencial de los demás pacientes, que en el hospital nuestro, no es nada desdeñable por la gravedad y variabilidad de situaciones que encontramos.

Gracias de nuevo Dr. César Pascual Fernández, y a su superior, el titular de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el Dr. Jesús Sánchez Martos, por su falta conocimiento y poco respeto hacia el trabajo que se realiza en las unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos, y por supuesto, queda usted invitado a nuestra unidad, y que decida allí a pie de cama, a qué niños les da el alta para que ingresen otros.

Cadena Ser

Equipos de Atención Primaria y Servicios de Atención Rural: incertidumbre e inestabilidad laboral

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En la entrevista se tocan con trazos finos, aspectos de organización y contractuales de los SAR que reflejan el escaso interés que la Administración Sanitaria de Madrid ha prestado a este Servicio y a sus profesionales en sus más de 11 años de existencia, aspectos que afectan a la calidad asistencial de los ciudadanos de la periferia, en muchos casos a más de media hora de distancia de los centros hospitalarios más cercanos.


Anteriormente tuvimos ocasión de hablar con trabajadores del SUMMA112 que nos contaron las condiciones laborales con las que tienen que lidiar día a día. Hoy le toca el turno a la Atención Primaria en sus dos vertientes, los Equipos de Atención Primaria (EAP) y los Servicios de Atención Rural (SAR), tampoco exentos de precariedad y constante incertidumbre laboral entre sus trabajadores.

– Pregunta: ¿Qué son los EAP y los SAR?

– Respuesta: Es la Atención Primaria en sí. Los Equipos de Atención Primaria engloban a aquellos profesionales y horarios en los que los centros de salud están ofreciendo atención continuada de lunes a viernes en horario diurno y los SAR son la atención de urgencias que se ofrece sólo en determinados centros de salud clave del ámbito rural, desde que el EAP finaliza su jornada, en horario principalmente nocturno, de fines de semana y festivos.

– P: ¿Qué problemática tienen ambos servicios?

– R: La problemática la tiene de base la Gerencia de Atención Primaria, condicionada a su vez por los presupuestos cada vez más recortados que destina el gobierno a la Atención Primaria. Eso no resta que debería plantearse fórmulas más adecuadas que permitan una mejor organización de los distintos servicios.

– P.: ¿Y los Equipos de Atención Primaria?

– R.: En los EAP cada vez más plazas se amortizan y no se cubren, lo que implica mayor número de tarjetas sanitarias asignadas (muchos profesionales tienen cupos de más de 2000 pacientes asignados a cada uno). A ello se suma el aumento de presión asistencial sufrido por los profesionales con agendas de más de 50-60entradilla_1pacientes por consulta, citados cada 4-5 minutos (a veces incluso menos), teniendo que asumir en la misma jornada atención programada, de urgencias (pacientes forzados en el día, sin cita), consultas telefónicas, atención a domicilio de pacientes pluripatológicos con problemas de movilización… Y si esto no fuera poco, la tendencia cada vez mayor es la de no cubrir las ausencias de compañeros hasta que no confluyen muchas ausencias de golpe o fechas de mucha presión asistencial, por lo que a esta demanda descrita, se añade varios pacientes extras, los llamados “repartos”, de consultas de otros profesionales que no se han suplido contratando a un suplente.

Esto implica una presión asistencial cada vez más desbordada para el profesional con un deterioro físico y mental cada vez mayor, interfiriendo en la calidad asistencial ofrecida al paciente. Saliendo perjudicados no sólo titulares y usuarios, sino también los profesionales suplentes, quienes sufren en mayor medida, pues a todo lo anteriormente descrito se les suma además una incertidumbre y precariedad de contratación laboral constantes.

– P.: ¿Podrías describirnos con más detalle la precariedad en la contratación de los suplentes de de Atención Primaria?

– R.: La bolsa actual sigue concatenando retrasos, irregularidades y errores constantes que no paran de acumular más y más reclamaciones y recursos de alzada. Errores que en muchas ocasiones implica estar más de 400 puestos por debajo de la puntuación real que correspondería, pero que sin embargo no es tenido en cuenta por Recursos Humanos que sigue adjudicando puestos de trabajo basándose en listados desactualizados y completamente erróneos.

Eso en lo referente a la Bolsa, que llama sólo para puestos de larga duración y que no siempre lo hace, pues en varias ocasiones las Direcciones Asistenciales acaban no pasando comunicado de plazas vacantes -jubilaciones, reducciones de jornada, bajas…- y las acaba amortizando entre el equipo sobrecargando a sus profesionales más aún, o realizando contratos a días sueltos a suplentes, que es más barato que tenerlos de alta de forma continuada en un puesto estable de trabajo.

Pero lo realmente preocupante es que lo que día a día mueve el que trabajes o no sean ofertas laborales que se lanzan por medio de redes sociales, imperando la dedocracia en su amplio sentido, pues aquel que esté con un “dedo” pegado al móvil las 24 horas, es el que cogerá el día/días ofertados, independientemente de sus méritos y currículum.

Es realmente indignante para el profesional que la línea de adjudicación de ofertas laborales sea por whatsap (con grupos de más de 200 médicos en cada uno), facebook, twitter o telegram y que en vez de denunciarse y poner soluciones a ello, lo que esté pasando sea todo lo contrario, que se fomente su proliferación.

– P.: ¿Qué solución crees que puede tener?

entradilla_2– R.: La clave pasa por formalizar una Bolsa de Trabajo, similar a la que ya existe en otras entidades, con acceso restringido sólo para profesionales, en donde éstos pudieran ir viendo online su puntuación y posición a tiempo real, según fuera moviéndose en relación a la adjudicación, visible y transparente, de ofertas de trabajo (tanto de corta como de larga duración).

Pero, como por ahora eso es una utopía, la solución vendría por comenzar a ofrecer contratos de larga duración tanto para ausencias previstas (jubilaciones, reducciones de jornada, bajas…) como para aquellas ausencias intermitentes, pero reiteradas, que hoy por hoy se subsanan con contrataciones a días sueltos.

Los contratos deberían plantearse con cobertura amplia (anual por ejemplo, no sólo de 3 meses en periodo estival) especialmente en sitios, como en el ámbito rural, donde se encuentran cada vez más dificultades para encontrar suplentes. En estas zonas incluso se debería contemplar algún plus en nómina como concepto de atención rural que atraiga a que un suplente quiera trabajar en esas zonas más deprimidas, a pesar de los inconvenientes de estar en muchas ocasiones un único médico y un único DUE en el consultorio, tener que meterse en carretera diariamente, gastos de gasolina, kilometraje… Planteado de esta manera el suplente formaría parte del equipo de consultorios de la zona e iría cubriendo las ausencias diversas (vacaciones, días de permiso, días de coordinación, días de docencia, ausencias por enfermedad…) del resto del equipo, estando en el pueblo base realizando atención de urgencias y de pacientes “sin cita”, aquellos días que no se precise realizar cobertura de ausencias. De ese modo se daría estabilidad al profesional eventual contratado y se garantizaría derechos básicos (días de docencia, vacaciones, productividad, cómputo en vida laboral y en bolsa de trabajo de meses completos, incluidos fines de semana, derecho a enfermar…). Saldrían favorecidos todos: el equipo (que también podría asegurar su derecho a poder solicitar días de docencia, vacaciones…con garantía de cobertura con suplente), el profesional eventual y los propios pacientes.

– P.: Porque, esta precariedad actual en la contratación ¿cómo afecta al profesional, al paciente y a la calidad asistencial?

– R.: Afecta y mucho. Ahora mismo el profesional eventual contratado de forma intermitente y cada día en un centro de salud, se siente como un parche, desvalorado por el sistema, por los propios compañeros fijos y por los propios pacientes. Sin poder ejercer de forma completa y correcta, tal como le han enseñado y le gustaría. Sin tener oportunidad de conocer a los pacientes ni que éstos le conozcan a él. Al estar sólo un día en la consulta “x”, no sabrá si ha servido de algo las pruebas que ha pedido o no, no podrá ir ajustando y supervisando tratamientos que ha pautado haciendo así un correcto seguimiento de la patología crónica. A los pacientes por su parte, tampoco les gusta que cada vez que van a su médico, a su enfermero, se encuentren una cara distinta, a la que hay que contar todo de nuevo y con la que desisten de la oportunidad de comenzar a entablar una positiva relación médico-paciente, pues cuando vuelvan, ya no va a estar el mismo que le atendió.
Sin embargo, con cobertura de ausencias previstas y contrataciones eventuales de larga duración se subsanaría estos problemas. El profesional eventual se sentiría motivado, conocería a sus compañeros, las instalaciones…se encontraría seguro, familiarizado con la dinámica y sintiéndose que forma parte de un equipo. Con ello se evitaría situaciones como las que por ejemplo se ha dado en guardias de SAR, en las que entre semana habitualmente sólo hay dos profesionales por turno ( un DUE y un médico ) , y por este tipo de contratos a días sueltos, ha habido más de un caso en el que ambos profesionales nunca habían trabajado allí y desconocen dónde está el material, almacenes, llaves de acceso, sistemática de actuación según incidencias particulares de la zona…con el consiguiente peligro y deterioro en la calidad asistencial que ello puede suponer.

– P.: ¿Cómo se organiza el SAR, qué peculiaridades tiene?
– R.: En la actualidad hay 40 SARes en toda la Comunidad de Madrid, con una plantilla de unos 380 profesionales trabajando en ellos. La mayoría, unos 23 SARes, comienzan su jornada de 21:00 a 8:00 entre semana (11-12 horas seguidas), aunque hay algunos que empiezan antes (a las 15:00 o 16:00 de la tarde según el SAR, haciendo 17 horas de jornada), y los fines de semanas permanecen abiertos las 24 horas. Atienden consultas de urgencias, tanto de pediatría como de adultos, en poblaciones de ámbito rural. Siendo habitualmente un sólo médico y un sólo enfermero, la única plantilla de personal que hay entre semana y en ocasiones también los fines de semana. Aunque es más habitual que en la mayoría haya un refuerzo de medicina (es decir, un segundo médico) los fines de semana y festivos.

– P.: ¿Qué problemática específica tiene este servicio?

– R.: La más inmediata, la falta de medios. De medios de seguridad, de limpieza, de comidas, de uniformes, de vehículos, de seguros apropiados… Los dos únicos (tres como mucho) profesionales que trabajan durante una guardia de SAR, a parte de su trabajo como sanitarios, tienen que estar haciendo labores administrativas (citando a los pacientes, atendiendo al teléfono), labores de celador y de seguridad (poniendo orden y vigilando que ningún paciente se disperse por el centro de salud mientras se pasa consulta, desplazando pacientes con dificultad de movilidad, reponiendo almacén… ), labores de limpieza de los distintos fluidos que se pueden verter (vómitos, sangre, orina…) que tiene que acabar limpiando el propio profesional al no haber nadie de limpieza durante las horas que dura la guardia, ya sean 12, 17 o 24), y hasta labores de cocina (pues no tienen incluidas las comidas durante toda la jornada que dura la guardia y tienen que cargar con la comida desde casa). Tampoco podemos obviar la falta de seguridad que sufrimos que ha llegado a las agresiones físicas.

– P.: Y en cuanto a la mención de los vehículos ¿qué problemática existe? ¿Dónde se realiza la atención en el SAR?

entradilla_3– R.: En el SAR la atención de urgencias siempre se ubica física y presencialmente en el centro de salud. De forma programada, hay atención a domicilio por parte de enfermería y, puntualmente, puede haber atención aguda en el exterior que precise el que ambos sanitarios (DUE y médico) salgan fuera del SAR, sin que los profesionales, en muchas ocasiones, tengan un uniforme individualizado, personal y adaptado para ello y vehículos oficiales para su realización. A consecuencia de ello, en muchas ocasiones, se ha tenido que acabar atendiendo una urgencia exterior con el vehículo personal de uno de los sanitarios, yendo en pleno invierno con sus pijamas blancos y sus abrigos personales encima. Habiéndose registrado ya algún percance como puede ser un accidente de tráfico con sus vehículos personales (sus seguros no se hacen cargo al no tratarse de un coche de empresa) o con coche oficial del que sí disponía el centro, descubriendo a raíz del incidente que la aseguradora que tiene contratado el SERMAS, increíblemente (pero cierto) sólo se hace responsable e indemniza por las lesiones al acompañante, pero no al conductor.

– P: ¿Qué problemática principal supone la jornada laboral de un SAR?

– R.: El horario del SAR se desarrolla principalmente por la noche, sin embargo, a sus profesionales no se les considera como trabajadores nocturnos, por lo que no tienen reconocidos los riesgos inherentes a ello ni derechos laborales contemplados para este tipo de perfil laboral.

Por otro lado, en el horario del SAR (noches, fines de semana y festivos) se concentran más incidencias en las que puede peligrar la seguridad del propio profesional: pacientes con consumo de alcohol, drogas, agresivos, o que coincidan las dos partes implicadas en una agresión en la misma sala para que se les haga el parte de lesiones…Y a pesar de ello, en muchos centros no hay posibilidad de establecer una conexión rápida y directa con policía o guardia civil porque no hay si quiera botón de alarma directo.timbre-villarejo-2

A todo ello, se suma además el aislamiento que suponen muchos de estos centros rurales, en los que con muy escasos medios, fármacos (en ocasiones insuficientes o inexistentes) y siendo tan sólo dos profesionales, se tiene que mantener estabilizado a un paciente que puede estar muy grave, precisando de un traslado inmediato en una UVI que muchas veces puede tardar hasta una hora en llegar. Atención que contempla un notable riesgo en cuestión de salud laboral pues hoy por hoy no hay contemplado ningún protocolo de continuidad asistencial, es decir, que si el paciente atendido acaba teniendo una enfermedad infecto contagiosa (una sepsis meningocócica por ejemplo) nadie se pone en contacto con el médico y el DUE del SAR para avisarles del diagnóstico final ni de medidas profilácticas que habría que establecer ante posible contacto de riesgo. Por lo que se lo acaban llevando puesto para casa, igual que el uniforme, que ante la escasez de renovación y limpieza de los mismos, tienen que limpiar en sus domicilios (con el riesgo que ello conlleva) para poderlo tener para la próxima jornada que podría coincidir y ser al día siguiente de la que acaban de concluir.

– P: ¿Cómo afecta la precariedad a vuestra vida personal?

– R.: En cuanto al ámbito SAR, al estar la jornada concentrada en fines de semana, festivos (puentes, navidades…), noches…hay una confrontación de horarios con el resto de ritmos normales de la sociedad, la familia, etc  Pero con eso ya contamos porque son las características propias de este servicio. Con lo que no contamos es que hoy por hoy no se esté realizando correcta cobertura de incidencias previstas y se reiteren situaciones en las que ante ausencias facultativas acaben dejando solo a un médico (sin el segundo médico de apoyo) el cual acaba haciendo gratis un 2×1 (el trabajo de dos, uno solo) teniendo que atender un único profesional todas las urgencias que lleguen en 24 horas. O, peor aún, que siendo el médico de refuerzo de ese fin de semana (turno de 12 horas) te digan sobre la marcha, a la salida de tu jornada (a las 22:00h) que tienes que quedarte a parte de las 12 horas diurnas que ya llevas, las 12 horas de la noche, sin ninguna compensación económica por las molestias causadas, teniendo que subsanar por tu cuenta los gastos personales que de ello pudiera derivarse (como pagar una canguro si es que ésta pudiera prolongar su atención) con todo el percance que puede suponerte en tu ámbito personal y familiar.

Y en lo que respecta al ámbito general de la Atención Primaria, el tipo de contrataciones actuales a días (tan pronto de tarde, como de mañana, como de noche, de fin de semana…pudiendo concentrar hasta más de 40 contratos en un año), con altas y bajas constantes en la Seguridad Social (llegando a haber casos en los que se han perdido días de cotización por errores administrativos), concentradas sólo en periodos estivales, de Navidad y puentes… lleva a incompatibilizar con una vida familiar estable (teniendo vacaciones a costa de no coger suplencias por unos días y quedarte en el paro. No porque tengas oportunidad de generar derecho de vacaciones remuneradas). A parte de suponer una incertidumbre personal y constante, no sabiendo qué dinero vas a acabar cobrando o no a final de mes, precariedad que se transmite a bancos para posibilidad de concesión de hipotecas, alquileres o hasta tarjetas básicas de centro comerciales que van ligadas a un número de cuenta, que acaban exigiendo continuos avales familiares y hasta problemática para sacarte incluso la tarjeta sanitaria europea.

Fuente: MATS

El SERMAS TE CUIDA ?

La alta exposición a situaciones conflictivas en la que las/os profesionales  de los Servicios de Atención Rural ejercemos nuestro trabajo, se agrava aún más en periodos de vacaciones y fiestas locales, donde la demanda asistencial en los pueblos de la periferia de Madrid crece exponencialmente. Ese es el motivo que nos lleva a solicitar año tras año a nuestros equipos de gestión, la protección necesaria para desarrollar nuestra actividad profesional y prevenir en la medida que sea posible, situaciones como la ocurrida hace pocos meses en el SAR de Meco, donde un compañero fue agredido en el trabajo.

Este año los responsables sanitarios de la Comunidad han estimado conveniente desatender nuestras demandas y mirar hacia otro lado en espera de que la suerte se alie con nosotros y no ocurran incidentes que lamentar, por lo que desde la Plataforma SAR Madrid hacemos publica nuestra preocupación y enfado en esta carta que difundimos:


En respuesta a la negativa verbal, que no escrita, recibida desde las distintas Direcciones Asistenciales, relacionada con la solicitud de prestación del servicio de seguridad durante los días de fiestas locales en nuestros puestos de trabajo, los profesionales de la Plataforma SAR Madrid queremos insistir en los motivos que nos llevan a realizar dicha solicitud, así como manifestar nuestra disconformidad y desacuerdo al observar, otra vez más, nuestras peticiones arrojadas al cesto de lo inservible.

En primer lugar nos gustaría hacer constar la necesidad de reducir la “potencial” peligrosidad de estos días de fiestas locales, derivada de un aumento de incidencias relacionadas directamente con un mayor consumo de alcohol y otras sustancias, crecimiento de la población, mayor número de conflictos, etc.

Los profesionales no entendemos el cambio con respecto a otros años, en los que se atendía a nuestra justa demanda.

En segundo lugar, teniendo en cuenta que la partida presupuestaria destinada a seguridad en los Centros de Salud, está, valga la redundancia dirigida a eso, la seguridad, no encontramos razón lógica para su negativa este año.

Si extrapolamos sus fines a otros ámbitos sociales, vemos continuamente como se aumenta el cupo de profesionales de seguridad ante eventos como partidos de fútbol, conciertos, manifestaciones, etc. y aclarando desde el principio que no solicitamos un aumento de los recursos sino una mejor distribución que responda a las necesidades relacionadas con las festividades locales  por su potencial conflictividad.

Distintos profesionales de la Plataforma SAR Madrid están interviniendo de forma regular en los grupos de trabajo que la Gerencia ha dispuesto para la mejora del funcionamiento de los SAR. En una reunión del grupo denominado “Infraestructuras, mantenimiento, aparataje  y Seguridad” el pasado día 22 de julio, donde además de los profesionales asistieron representantes de la Gerencia de AP, se comentó que se solicitaría Seguridad para los días señalados como conflictivos, como son las fiestas locales y que se pondría Vigilante de Seguridad en esos días puntuales.

Es poco comprensible que se diga una cosa  y se niegue la misma por lo que entendemos que desde la Gerencia están primando los intereses economicistas a los criterios de protección a los profesionales en su puesto de trabajo, protegidos en la Ley de Protección de Riesgos Laborales.

Por todo ello, una vez más solicitamos una respuesta por escrito a nuestras solicitudes, como expusimos al comienzo del escrito.

¿No les resulta razonable nuestra petición?

¿No es importante nuestra seguridad y la de nuestros pacientes?

¿Debemos contentarnos con otra negativa más a nuestras justas demandas?

 

Al otro lado del uniforme

Difundimos este post, aunque antiguo, que describe dos realidades del ser humano en su relación con el sistema sanitario. La del profesional que “controla” el medio con cierta naturalidad y la más compleja, la de usuario, vulnerable y desnudo de su intimidad frente al sistema sanitario.


El uniforme tiene dos lados, el de dentro donde estamos los profesionales y el de fuera, donde habitan enfermos y familiares. Parece mentira que estos dos mundos convivan en simbiosis y sin embargo sean tan radicalmente distintos, casi opuestos.

Esta semana estoy haciendo un cursillo intensivísimo sobre lo que uno siente en la parte de fuera. Dos de mis familiares mas cercanos y mas queridos han requerido tratamientos de mas o menos envergadura y de mas o menos urgencia en dos hospitales de dos ciudades distintas. Ser familiar de un enfermo en un hospital es como ponerse una vacuna de humildad, con excipiente de miedo.

Sin uniforme eres de repente totalmente invisible, puedes estar en un sitio y nadie te ve.

Sin uniforme estás como atolondrado, perdido, no sabes dónde ponerte para no molestar.

Sin uniforme se te seca la boca de un miedo distinto, básico, íntimo. Estar esperando a la puerta de un quirófano te arruga el alma.

Sin uniforme no entiendes lo que te explican, se te olvida la medicación que tomas, te sientes totalmente vulnerable, absolutamente fuera de control.

Sin uniforme ves las pequeñas cosas con otros ojos, el reloj del pasillo se mueve muy, muy despacio, sobre todo si algo te duele.

Sin uniforme no tienes intimidad, apenas eres persona, las batas que cierran atrás te dejan el culo al aire; al lado del uniforme quizás nunca te habrías dado cuenta.

Sin uniforme, la gente con uniforme te parece muy, pero muy importante, mucho más que tú mismo.

Sin uniforme no hay libertad, tu vida parece en manos de otros, como en un cuartel.

Sin uniforme, la gente te pierde el respeto más básico, entran sin llamar, se meten al WC cuando estás dentro o preguntan a gritos si “has hecho caca” desde la puerta.

Sin uniforme, la familia de la cama de al lado se convierte en tu familia, se crea una solidaridad que va mas allá de clases, de opiniones o de culturas.

Sin uniforme, cualquier gesto de amabilidad o de simpatía por parte de los del uniforme es como un enorme regalo.

Estar al otro lado del uniforme debería ser obligatorio una vez al año, como recordatorio de lo distinto que se ve todo como paciente, la pérdida de control sobre tu vida , la inseguridad, la vulnerabilidad, la invisibilidad, la desinformación y sobre todo, el miedo, el miedo profundo y paralizante.

Cuando estamos a nuestro lado del uniforme nos olvidamos demasiado a menudo de que los protagonistas de esta bata, lo verdaderamente importante, son los del otro lado, no nosotros.

medicoacuadros

Vaya veranito nos estáis dando…

que malos son

Los que pensaban que la Consejería de Sanidad había alcanzado la cumbre con las burradas organizativas del proceso de interinización, contrataciones, traslados, etc … se equivocaban, infravaloraron su capacidad de superación.

Han tardado poco en cometer nuevas tropelías administrativas. La DG de RRHH ha publicado ayer una Resolución para la bolsa única de contratación plagada de errores. Por lo que sugerimos a todos los compañeros implicados hagan una revisión a fondo de los listados y realicen las reclamaciones correspondientes.

Que la Consejería haga bien su trabajo es toda una UTOPÍA


 

22/07/2016: Resolución de 19 de julio de 2016, de la Dirección General de Recursos Humanos y Relaciones Laborales, por la que se aprueban las relaciones provisionales de admitidos y excluídos de la bolsa única para la contratación de personal temporal en la categoría profesional de Médico de Familia de Atención Primaria y SUMMA 112 del Servicio Madrileño de Salud (pdf)

Anexo I : Relación de admitidos con puntuación por su orden(pdf)

Anexo II : Relación de admitidos con puntuación por orden alfabético(pdf)

Anexo III : Relación de excluidos con causa de exclusión. (pdf)

Modelo de reclamación: Se recuerda que el Modelo de reclamación se ha de PRESENTAR entre el 1 y el 12 de septiembre de 2016 (ambos incluisve). (pdf)